Vivir el momento suena grandioso y para algunos puede funcionar… claro, solo hasta que el laburo se acaba, te das cuenta de que conseguir uno nuevo no es fácil y no tenés dinero para el día a día, y menos aún para una emergencia. Vos podés motivarte, crecer y tener el ahorro necesario para disfrutar tu vida. La planificación es de listos y también lo es tener un presupuesto personal. ¡Conocé cómo podés administrar sabiamente tu plata!

 

#1. Empezá haciendo un presupuesto

 

Para que una empresa funcione bien, tiene que saber cuánto dinero entra y cuánto dinero sale. Si hay más dinero ingresando que saliendo, es señal de una buena administración y que las finanzas van bien. Igual funcionan tus finanzas personales, imaginá que sos una pequeña empresa que vende mensualmente una cantidad y destina parte de ese dinero a diferentes áreas: comida, alquiler, estudios, etc. Si cuando ves los resultados de fin de mes no hay saldo a favor que te permita acumular más capital (ahorrar), algo va mal.

 

#2. Que todos tus recibos te lleguen al mismo lugar

 

A veces los retrasos en los pagos de tus obligaciones se deben a que no tenés una misma dirección a la que lleguen todos los recibos. Además de colocar una sola dirección para este fin, podés optar también por elegir el envío online de tus facturas, así tendrás mayor control para poder hacer los pagos a tiempo y no generar mora.

 

#3. ¡Empezá a ahorrar!

 

Si ya hiciste tu presupuesto personal es momento de que empecés a ahorrar dinero. Y es que ya sabés cuánto dinero podés destinar a este fin. Si estás empezando y aún no sabés cómo ahorrar para tener mayores beneficios en el futuro, te aconsejo que comencés por destinar un 10% de tus ingresos a este fin.

 

Si es posible que ahorrés más dinero, mucho mejor. Si querés que el dinero te de un porcentaje de ganancias, compará bien las ofertas de diferentes bancos y decidite por el que te aporte mayor valor.

 

#4. No gastés todo lo que ganás

 

Lo ideal es que si ganás 18 mil pesos mensuales, no sea este el monto mensual que gastés. Lo mejor sería que tus gastos esenciales no superen el 50% de esta cantidad. ¿Es tu caso? ¡Vas por buen camino!

 

Vos podés ser el dueño de tus finanzas personales y de tu futuro. ¡No es una misión imposible! Todo dependerá de que te lo pongás como meta. Pensá en el excelente futuro que tendrás si sos responsable y tomás control de tu economía.

 

 

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